En una entrevista realizada al priísta, Contralinea Guanajuato le preguntó si era amigo de Jorge Leal Kirchbach (empresario que realiza la compra del hotel, dicen muchos, a nombre de los hijos de Vicente Fox). Contestó que sí. Días después, a través de una llamada telefónica, añadió que no sólo eran amigos: “también somos socios”.
Sin embargo, para su gente, la pregunta es de dónde sacó el Wintilo Vega el dinero. Y no les resulta extraño que dicha inversión se haya generado de la venta de candidaturas que realizó en la contienda del 2003 y de las que alcanzó a realizar como candidato el año pasado.
Ex candidatos a presidentes municipales y otros cargos políticos aseguran que para adquirir tal derecho generaron cuotas que fueron de los 5 mil hasta los 30 mil pesos por aspirante, sin que esto fuera garantía para obtenerla.
Pero hubo otros movimientos de Vega Murillo que incrementaron su patrimonio de manera intempestiva, aseguran allegados: “quedarse con más de 9 millones de pesos de las prerrogativas locales; además desaparecieron 5 millones directos del CEN y se esfumaron 5 millones y medio que Carlos Flores Rico anunció en apoyos extra, y que dijo que ya estaban en Guanajuato. Sospechan, además, que también se quedó con un millón 250 mil pesos entregados por César Augusto Santiago en apoyo especial a la estructura partidista”.
Como candidato a la gubernatura, refirieron, realizó movimientos que multiplicaron su patrimonio. Empresarios de la ciudad de León, añadieron, le entregaron cuantiosas cantidades de dinero; el monto total de apoyos oscila en varios millones de pesos, sumados a cantidades que también recibió por la presunta venta de candidaturas.
Señalan que la actual fracción parlamentaria del PRI en el Congreso local no sería la misma si Miguel Ángel Chico, actual dirigente estatal, no hubiera intervenido a tiempo. Incluso hay varias personas que lo buscan porque les debe dinero que le entregaron a cambio de una curul.
Los beneficios económicos que recibió por sus cargos políticos no acaban ahí. Uno más, aseguran sus allegados, fue al pactar una alianza con Marta Sahagún, siendo vice coordinador de la fracción priísta en el Congreso de la Unión.
El acuerdo consistía en ser el principal cabildero con los diputados federales referente a un impuesto que se pretendía aplicar a las industrias tabacaleras. Iniciativa del entonces secretario de Salud, Julio Frenk, al enfatizar en el alto costo que representaba para el sector salud la atención de enfermedades causadas por el tabaquismo. Impuesto que finalmente no prosperó y que quedó en una simple aportación.
Dicha alianza, refieren, culminó con la renuncia de Wintilo como candidato a la gubernatura por Guanajuato. Se recordará además que Wintilo Vega fue uno de los impulsores para la creación de la Comisión Especializada para la investigación de los hijos de Marta Sahagún. Al dar un informe final sobre los trabajos, fue la entonces diputada federal Malu Micher, integrante de dicha comisión, quien informó que Wintilo Vega jamás dio seguimiento al asunto, un silencio que calificó de sospechoso.
Fue también la Auditoría Superior de la Federación, quien hace poco balconeó públicamente al ex diputado por resistirse a presentar su declaración patrimonial al término de su gestión como integrante de la Sexagésima Legislatura en el Congreso de la Unión.
Otro silencio sospechoso ha sido también el que guarda el CDE del PRI sobre el resultado final de la auditoría que se le practicó a la administración de Vega Murillo como dirigente, y es que en los pasillos de dicho edificio se comentó que se detectaron desvíos muy graves.
Publicado: Febrero 2007 / Año 2 / No. 22
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