Cruzar la frontera en busca de mejores oportunidades de empleo no sólo tiene sus riesgos; además hay que enfrentar las medidas enérgicas y discriminatorias de las autoridades estadounidenses, la construcción de un muro que impide su paso y la corrupción de las autoridades aduanales mexicanas. A esto se suma la intervención de los llamados “zetas”, quienes ahora son los que imponen precios a los polleros.
José Medina Miranda, diputado local del Partido Acción Nacional (PAN), detalla la denuncia realizada en su oficina el pasado 23 de octubre por tres guanajuatenses, quienes dijeron haber sufrido abusos por parte de funcionarios de la aduana fronteriza de Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Se quejaron de haber sido extorsionados por autoridades aduanales en el momento en que trataron de hacer su declaración aduanal para ingresar a nuestro país. Víctimas de su condición de ilegales, aceptaron dar dinero irregularmente, pero después acordaron denunciar el incidente. El hecho fue verificado personalmente el pasado 27 de octubre por Medina Miranda, quien se trasladó a la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, y se percató de los actos de extorsión contra los paisanos.
Con base en estos hechos, la cámara de diputados local elaboró un Punto de Acuerdo, relativo a exhortar al presidente de México (en ese entonces Vicente Fox) para que adelantara las acciones de vigilancia sobre las autoridades federales que reciben a los connacionales a fin de prevenir dichos actos de corrupción.
Las consideraciones del documento turnado por la LX legislatura del Estado de Guanajuato especifican que “el fenómeno migratorio entre México y los Estados Unidos ha estado presente como parte de la historia en la formación de ambas naciones.
“Las causas del problema están bien enraizadas en una compleja red de relaciones económicas entre los dos países, la vecindad geográfica, la diferencia de niveles salariales, y las oportunidades que los trabajadores mexicanos pueden encontrar, contribuyen a la configuración y perpetuación de este fenómeno.”
Y es que los mexicanos en Estados Unidos representan actualmente el tercer factor de ingreso más importante para la economía nacional de ese país.
Datos de las organizaciones laborales en los Estados Unidos estiman que el 90 por ciento de la mano de obra barata es de origen mexicano, y que el 60 por ciento de la misma tienen un status migratorio irregular. Además, para el año 2020 se estima que el 25 por ciento de la población estadounidense será de origen Mexicano, por lo que el fenómeno de la migración lejos de terminar, será una constante de los dos países.
Actualmente la población nacida en México residente en Estados Unidos es de 9 millones 503 mil 928 personas, esto es el 3.55 por ciento de la población de ese país. Datos proporcionados por el Consejo Nacional de Población señalan que la población de origen guanajuatense es de aproximadamente 753 mil 30 personas. El habitante número 300 millones de Estados Unidos es de origen mexicano.
En materia de remesas, según datos proporcionados por el Banco de México, nuestro país había recibido hasta septiembre pasado 17 mil 443 millones de dólares. Se estima que el monto se incrementó a 20 mil millones de dólares al finalizar el año.
Pese a las cifras anteriores, los emigrantes deben soportar una serie dificultades al regresar a nuestro país, luego de padecer el trato de las autoridades estadounidenses.
El acuerdo presentado en el Congreso del estado se votó por unanimidad. Por medio de él, se exhortó al presidente de los Estados Unidos Mexicanos para que adelantara las acciones de vigilancia sobre las autoridades federales, que reciben a los paisanos, a fin de prevenir actos de corrupción en su traslado por la frontera norte, y en su caso aplique los correctivos para sancionarlos; que el Titular del Poder Ejecutivo del Estado de Guanajuato difundiera los derechos de los emigrantes y tomara las medidas preventivas y correctivas que en su caso procedan, y que se turnara el documento a las Legislaturas de las Entidades Federativas para su adhesión.
Fue el último fin de semana de noviembre cuando el diputado Medina Miranda regresó a la ciudad de Reynosa, Tamaulipas. Durante ese viaje constató que “ya estaban tratando bien a los emigrantes”. Sin embargo recibió otras quejas: extorsiones por parte de elementos de la Policía Federal Preventiva.
“Los están extorsionando: los paran por cualquier cosa y les piden para un café. Se consuelan con 50 o 100 pesos, pero eso es extorsión también. Y me da vergüenza decirlo, porque teníamos que mandar vigilar a nuestras autoridades. Ojalá hagan conciencia y cumplan con sus obligaciones, porque no están desempeñándolas bien. En el momento que ellos no se sienten vigilados regresan a portarse mal con nuestros connacionales”.
Llegan los “Zetas”
Otra de las sorpresas con las que el diputado dice haberse encontrado es que los cruces hacia Estados Unidos están controlados por los “zetas” (ex militares de elite reclutados a finales de los años 90 por el Cártel del Golfo). “Ahora los ‘zetas’ son los que ponen las tarifas. En México los polleros tienen que pagar cuotas a los ‘zetas’. Es otro problema que yo veo muy delicado porque va a haber enfrentamientos entre los polleros y los ‘zetas’ y ojalá no afecten a nuestros connacionales. Cada vez la lucha es más fuerte, los intereses económicos son más fuertes”.
Para el legislador de extracción panista, la solución radica en que Estados Unidos incremente las invitaciones, a través de trabajo temporal, para que los connacionales vayan por 10 meses, y cuando se termine su labor puedan regresar concientes de que se va a poder renovar sus permisos. “Mientras el salario de Estados Unidos siga siendo más atractivo los connacionales no van a dejar de ir allá”.
Para Medina Miranda las últimas medidas adoptadas por el gobierno estadounidense están causando temor entre los mexicanos. Explica que durante un recorrido por la zona fronteriza del lado norteamericano, aproximadamente cada 100 metros hay un militar.
“Se ha puesto muy duro. Estuve con varios de ellos que acababan de cruzar el río y les estaban cobrando 250 pesos por cruzarlos. Endureciendo las medidas, Estados Unidos trata de tener resultados positivos; pero el problema es que al tener tanta vigilancia, los migrantes buscan otras alternativas.
“Esto agravará las condiciones para nuestros connacionales porque tiene que buscar lugares más difíciles para llegar a los Estados Unidos, por lo que el muro no será la solución. Y también cada día es más difícil el retorno, pues están incrementando las tarifas. Anteriormente por trasladarlos de la frontera a cualquier ciudad grande cerca de la frontera costaba 2 mil 500 dólares. El día de hoy están cobrando 3 mil 500 dólares.”
La solución, por lo que respecta al estado de Guanajuato, reconoció el legislador, radica “en darle mucha información a ellos. Lo ideal sería crear fuentes de empleo dignas para que no tengan la necesidad de ir a buscarla a otros lugares. No veo que haya los recursos necesarios a corto plazo para que esto pueda suceder. Lo que yo estoy haciendo en Celaya donde los estoy orientando, les doy las direcciones de las empresas en Guanajuato en las oficinas donde los contratan y no arriesguen su vida de otras formas”.
Remesas
Alrededor de 2 mil millones de dólares (poco más de 200 mil millones de pesos) se calcula que estaría recibiendo la entidad por concepto de remesas, dice el director del Instituto de Seguridad Social del estado de Guanajuato (ISSEG), Jorge Estrada Palero.
Diciembre es el mes en el que más ingresos llegan de los guanajuatenses que viven en Estados Unidos. “Es lógico porque son tiempos navideños y fiestas decembrinas y hay más gastos. También vienen muchos de nuestros paisanos a pasar la Navidad. Históricamente vamos creciendo, fue un programa (de envío de remesas) que inició en el 2003. Vamos a cerrar en cerca de las 35 mil operaciones de envío a través de ISSEG.
“El monto es superior a los 110 millones de pesos (10 millones de dólares) a través del ISSEG. Guanajuato recibe aproximadamente el 9 por ciento del monto total de las remesas a nivel nacional, que este año se situarán en unos 22 mil millones de dólares. Es decir, Guanajuato estará recibiendo alrededor de los 2 mil millones de dólares.”
El director del Instituto considera que aunque se construya el muro fronterizo y se presenten medidas más enérgicas, el fenómeno va a seguir existiendo.
Para Estrada Palero lo que se tiene que hacer es una reforma más profunda en materia de migración, donde se establezca un contacto directo entre los gobiernos de Estados Unidos y México. “Deberíamos hacer como la Unión Europea: hacer el tráfico de personas y de mano de obra entre los países, Canadá, Estados Unidos y México.
Las abandonadas de Duarte
Duarte es una de las comunidades del estado con mayor índice de emigración. Según un censo realizado por la parroquia de la comunidad en julio del 2004, hay mil 14 familias, 2 mil 980 mujeres y 2 mil 513 hombres. El total de habitantes es de 5 mil 493.
Dionisio Ríos Méndez (señor de sombrero y bigote) comenta que la mayor parte de los hombres nacidos en Duarte emigran a Estados Unidos a los 15 años de edad y regresan cada año a pasar Navidad con sus familias. Regresan a EU en febrero. Así la mayor parte de los habitantes de esta comunidad son mujeres. Mujeres abandonadas.
Amparo Soto, de 32 años de edad, tiene tres hijos y, como la mayoría de las mujeres de Duarte, ella se hace cargo de todo. Su esposo trabaja en Estados Unidos. Arturo (niño de gorra) tiene 9 años. Dice “extrañar mucho” a su papá. Sabe que, como todos los hombres del pueblo, en cuanto termine la secundaria partirá al norte.
María Ramona Zúñiga (mujer con un lunar en la cara) tiene 29 años de edad. Se casó hace 12 años. Luego de su luna de miel pasó 11 meses con su esposo hasta que el campesino emigró a Estados Unidos en busca del sustento. Sólo regresa por pocos días cada año. Ella dice que preferiría que su esposo se quedara con ella aunque ganara poco. “Es más difícil quedarse en Duarte y estar a cargo de toda una familia que irse al norte”. |
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Publicado: Enero 2007 / Año 2 / No. 21
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