El veto que puso el arzobispo, José Guadalupe Martín Rábago, a la intención de tener una casa de juego en la feria leonesa, desató la ira de los hombres de negocios.
“Que el arzobispo se dedique a salvar almas, ya estuvo bueno de que se meta en todo, hasta en el asunto de la sirvienta. ¡Ya nos tiene hartos, ya ni la chinga!”, dijo Ismael Plascencia, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin).
Y es que desde hace más de dos años, la iniciativa local ha empujado para instalar un casino en León, pero todo ha quedado en intento.
Además, a la negativa del prelado se sumó el deslinde que hizo el gobernador Juan Manuel Oliva y la oposición del PRI a este asunto.
El tema no es para menos. En Aguascalientes la derrama económica que deja el casino en su famosa feria es millonaria. Obvio que muchas industrias locales (hotelera y restaurantera, entre otras) en León y el estado se verían beneficiadas.
Pero el gobernador, Juan Manuel Oliva, simplemente se lavó las manos y dejó la papa caliente al secretario de Gobierno, Gerardo Mosqueda Martínez. Así, expuso que correspondía a su secretario resolver el asunto, y se escudó en que es la voz de la sociedad a la que estaba tomando en cuenta.
Pero esto sucedió luego de que el arzobispo rechazara la instalación de una casa de juegos por considerar que las salas de apuestas tienen un impacto negativo en los valores morales y culturales de la sociedad guanajuatense.
El peso de la jerarquía católica, en un estado eminentemente religioso, es innegable. La postura adoptada por el nuevo secretario de Gobierno así lo indica. Mosqueda Martínez comentó luego de la oposición de la Iglesia: “lo digo con toda puntualidad, en el gobierno del estado no convenimos con la idea de que haya un casino en la Feria”.
Con esta posición no coincidieron ni el propio alcalde de León, Vicente Guerrero, de extracción panista, ni empresarios como Ismael Plascencia, ni el presidente estatal del PRD, José Luis Barbosa.
Los hombres de negocios están muy molestos con la actitud de Oliva, y no dudarán en impugnar lo que haga de ahora en adelante el nuevo gobierno panista.
El retorno de Wintilo
Consciente de las discrepancias que existen dentro del Partido Revolucionario Institucional, Wintilo Vega pretende regresar a la escena política del estado. Quiere el puesto de Miguel Ángel Chico Herrera o, como segunda opción, acomodarse en la nueva dirigencia nacional del tricolor. Ya empieza a mover sus piezas.
Publicado: Enero 2007 / Año 2 / No. 21
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